Ahorro energético en el hogar


Si tomamos conciencia de lo devastado que está el mundo actualmente y de las futuras crisis energéticas de las cuales se viene hablando y especulando desde hace ya bastante tiempo, nos plantearemos el ahorro energético como algo útil y necesario. Cada uno de nosotros por medio de simples acciones podemos hacer algo positivo por el mundo y por todos los que habitamos en él.


Cómo ahorrar en el hogar: En el caso del refrigerador, una buena forma de ahorrar energía es no llenarlo por completo y permitir que el aire refrigerado circule alrededor de los alimentos. Es cosa de costumbre, pero lo ideal es no estar abriendo la puerta del refrigerador constantemente, sino que debemos mantenerla cerrada la mayor cantidad de tiempo posible.
En cuanto al congelador, podemos tener en cuenta que si no dejamos espacio entre los alimentos (una vez que se encuentran congelados), la temperatura tardará más en ascender y por lo tanto ahorramos energía.

Pero el refrigerador no es lo único que consume energía en el hogar y el correcto uso del mismo no es lo único que basta para un ahorro completo.

Las bombillas de luz debemos mantenerlas apagadas cuando no las necesitamos realmente… cuantas veces salimos de la cocina y dejamos la luz encendida mientras comemos en otra habitación simplemente porque “no nos dimos cuenta”? Esta actitud podemos cambiarla… así como el cambio de las bombillas de luz normales por las de bajo consumo.

Cuantas veces dejamos encendido el PC aún cuando no estamos en casa. O peor aún, los parlantes que utilizamos, ¿Cuántas veces los tenemos encendidos aunque no estemos escuchando nada realmente?

Si cada uno nos planteamos en qué podemos reducir el consumo de energía seguramente encontremos cientos de acciones diarias que generan un consumo mayor al que “debemos” tener… es cuestión entonces de ponernos manos a la obra y hacer las cosas como se debe.